Prométeme que no comprarás mis problemas.
Prométeme que no me harás comprar los tuyos.
Prométeme que no me pedirás explicaciones que no quiero darte.
Prométeme que no le temerás a la madrugada y a los destellos y a los excesos.
Prométeme que no me pedirás que haga una cosa si esperas que haga lo contraria.
Prométeme que no me reclamarás por ser lo mismo que ahora te gusta que sea.
Prométeme que no usarás mis debilidades en mi contra.
Prométeme que me abrazarás y me querrás cuando lo necesite.
Prométeme que no serás nunca dependiente de mí.
Prométeme que no me prometerás nada si no quieres.
Prométeme que habrá lugares sólo míos a los que no intentarás entrar.
Prométeme que no querrás monopolizar mis buenos deseos.
Prométeme que algún día nos estupefacientaremos juntos y reiremos.
Prométeme que no me tomarás demasiado en serio.
Pero sí lo suficiente.
Prométeme que nunca me tendrás lástima porque llore ni te sentirás avergonzado porque ría.
Prométeme que no me reducirás a objeto de tu conocimiento.
Prométeme que nunca me harás tuya.
Prométeme que bailaremos y recitaremos poesía y tomaremos el sol y haremos castillos de arena.
Prométeme que ante todo serás amigo.
Prométeme que me dejarás ser.
Prométeme que nunca me chantajearás, ni presionarás, ni manipularás.
Prométeme que valorarás que te quiera como quiero y no como tú quieres.
Prométeme que no abusarás de mis buenas intenciones.
Prométeme que sabrás decir que no cuando haya que decir que no.
Y de igual manera que sabrás aceptar negativas.
Prométeme que sabrás distinguir besos de raices, como dice la canción, detalles de espejos, de promesas, etcétera.
Prométeme que serás siempre don y nunca deuda.
Y ya.
Ta' mañana banda.
2:32 antes del meridiano, músculos flojos, cama guiñando.
sábado, 29 de septiembre de 2007
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1 comentario:
Sí. Aunque en eso se me vaya la vida entera.
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