Quiero que el año que viene sea un año de guardar demonios y si se puede de exorcizarlos. Quiero dejar de actuar mis patologías a viva voz como lo he hecho hasta ahora. Y quiero también redimirme, que a veces siento que si por karma fuera, un piano debiera de caerme ahorita mismo encima. Siento que necesito enderezar ciertas cosas, reconciliarme con otras, reconciliarme conmigo y hacerlo a conciencia, en cuerpo y espíritu. Lo merezco y lo deseo ávidamente.
Esos son mis proyectos del 2008. Bueno, más otro par más triviales, pero de esos estoy descansando ahora y al final yo sé que son obsesiones que vienen solas.
Esos son mis proyectos del 2008. Bueno, más otro par más triviales, pero de esos estoy descansando ahora y al final yo sé que son obsesiones que vienen solas.

1 comentario:
siempre hay cosas que enmendar, siempre hay justificaciones para cada rato que pasamos libres,
un perdón no significa nada
sin su homonimo en la conciencia.
quisiera negar mis patologías cuando son más serias que yo,
quisiera cegar mi conciencia,
pero sólo el loco dice que no
está loco... pues no sabe de sí más que de si mismo.
O podemos dejar a la suerte, sin importar nada, lo que sigue y aceptarlo como venga... el ouroboros perfecto... en todo lo que hacemos.
Publicar un comentario