¿Pero qué nos invita a crear un universo sino el universo mismo? Nadie niega el lugar privilegiadísimo de la mirada, pero esta mirada tiene que ver y tiene que ver algo. La abstracción hecha hacia una sola forma de vida (introspección o su contrario) es uno de los vicios más comunes del ser humano. Todos nos sentamos en nuestra zona de confort y sí, establecemos a partir de ahí una jerarquía sobre lo importante. Pero la pregunta es: ¿Cómo salirnos de esa zona enajenante? ¿Cómo ver lo contrario a lo que vemos? Sólo es posible si una fuerza extrínseca ejerce violencia sobre nosotros y nos saca de nuestra zona. Aquel que privilegia el aquí universal requerirá toparse con el personal para que después el universal pueda ser personal también. Pero aquel (tú) que privilegia el personal tiene que, asimismo, toparse con el universal para darse cuenta que hay más que lo que su pensamiento es capaz de abstraer.
sábado, 8 de septiembre de 2007
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